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Relatos (57): dos de copas.

  • Writer: Sr Jimenez
    Sr Jimenez
  • Jun 8
  • 2 min read

Habiendo transcurrido sesenta años desde una visita a familiares en la ciudad de Caracas, aún permanece vigente unos recuerdos sobre temas tan disimiles como los referidos a una panadería de portugueses ubicada en la avenida Nueva Granada en Caracas, y a las respuestas emocionales opuestas ante lo inesperado de los resultados en la Copa del Mundo de 1966 en Inglaterra.

Casi todas las tardes de los días de esa visita, acompañaba a unos primos caraqueños a la panadería de los portus, para adquirir unos panes que se parecían al baguette francés, pero de menor longitud, los cuales eran conocidos como pan canilla.

Esos panes los rellenábamos con rebanadas de jamón y queso amarillo, unas rodajas de tomate, algunas hojas de lechugas y finalmente los untábamos con las salsas de tomate, mostaza y mayonesa. El deleite al comer esos sándwiches era lo máximo y por eso logró transcender en el tiempo, pero a pesar de eso, el grupo nunca logró concentrarse solo en la comida, atendiendo también a una tertulia animosa sobre la copa del mundo de ese año 1966.


Esas tertulias se efectuaban al ver los resúmenes cinematográficos de los partidos en transmisión diferida por las televisoras en Venezuela, al recibir unos rollos de películas con los resúmenes y los goles de los partidos. Los rollos que llegaban en vuelos de avión a varias horas después de jugado los partidos, ayudaban a tener la imagen del esfuerzo de los participantes y de la calidad de las jugadas, mejorando las imágenes preconcebidas al escuchar la radio y leer las noticias de la prensa escrita.


De esa copa del 66 quedó para la posteridad, una desilusión por no cumplirse la expectativa de que lo ganara Portugal con el brillante desempeño de Eusebio, la célebre pantera negra, quien logró nueve goles. Y junto con la desilusión cabalgó el asombro, ante el polémico gol fantasma acreditado por el árbitro a Geoff Hurst, que pudo haber empañado la victoria de Inglaterra en la final ante Alemania Federal.

Resulta que la desilusión y el asombro se han mantenido como elementos de juicio en todos los mundiales, pero ninguno ha sido tan impactante como en la copa del mundo del año 1974, efectuado también en Europa y en esa ocasión si se contaba con la transmisión directa vía satélite desde Alemania Federal.

En ese año, ya el mundo había sucumbido a las hamburguesas como el tipo de sándwich que más gustaba y tal cual, era la comida rápida favorita de los estudiantes de Ingeniería en la Universidad del Zulia. En las mañanas y a mediodía, era impresionante como los estudiantes acudían al puesto de comidas de un comerciante colombiano, a quien conocíamos como el “cuadro”, para solicitar el pan redondo, relleno con carne molida, tocineta y queso, acompañada de tomate, cebolla y lechuga y untadas con las salsas de tomate, mostaza y mayonesa. El alias cuadro, nos instaló por cortesía un pequeño televisor para seguir los partidos de ese mundial.  


La desilusión y el asombro llegaron juntos en esa copa del mundo del año 1974, causando estragos en los sentimientos de los estudiantes de Ingeniería de esa Universidad, por las derrotas consecutivas de la selección de Brasil en sus últimos dos partidos ante Holanda y Polonia, en los cuales no anotaron goles.


Antonio Jimenez.

2 Comments


ritarobaina
ritarobaina
Jun 10

El Mundial de fútbol siempre ha estado relacionado con hitos en nuestras vidas , es decir, que estaba pasando en ellas durante el Mundial . Recuerdo particularmente el del 1974, estaba estudiando para exámenes importantes de mi carrera y yo enganchada al fútbol, iba a la „naranja mecánica“ .

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Sr Jimenez
Sr Jimenez
Jun 08

La desilusión y el asombro son respuestas emocionales opuestas, ante lo inesperado de los resultados en los partidos de las copas del mundo.

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