Relatos (54): vínculos.
- Sr Jimenez

- 5 days ago
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Al apartar un poco una cortina de tela que cubría una ventana de un autobús de Expresos Alianza, estacionado en el terminal de pasajeros en Maracaibo, podía verse hacia afuera del Mercedes Benz que popularmente era conocido como “el morrocoy” por la forma de su carrocería.

En ese momento, a mediados de los años sesenta, estaba por iniciarse un largo trayecto desde la ciudad de Maracaibo hasta el terminal Nuevo Circo de la capital, Caracas, en Venezuela. Ese viaje tomaría entre 14 y 16 horas por las numerosas paradas intermedias recolectando pasajeros y por las carreteras en doble vía, con algunas de ellas repletas de curvas, como las de San Pablo a la salida de Carora, en el estado Lara.
De las vistas del paisaje que se quedaron ancladas en la memoria se recuerdan las estructuras de concreto inmensas que se conocían como las pilas del puente sobre el lago de Maracaibo. Al transitar por debajo de ellas, se asemejaban a unos gigantes que sostenían en sus hombros unas guayas de acero que sostenían toda la estructura elevada del puente.
Entre los recuerdos inolvidables de esa noche se cuenta con la imagen de un metálico balancín negro y un mechurrio encendido ubicado en el terminal de pasajeros de la ciudad de Cabimas, en donde no hacía falta la luz eléctrica para iluminar esa área operativa de llegadas y salidas de autobuses.

La figura del balancín petrolero era la misma de un caballito de madera cuya cabeza bajaba y subía con una varilla prensada de su boca, avivando el fuego de la antorcha. La danza del balancín en el pozo del terminal fue la misma en centenares de pozos que, asemejándose a manadas de caballos con sus antorchas, pastaban a lo largo de las praderas de la provincia petrolera oriental del estado Zulia, desde Cabimas hasta Menegrande.
Con el paso de los años, el niño del autobús se convirtió en un ingeniero de petróleo, la antigua carretera nacional de asfalto frío, conocida como “lomo de perro”, había dado paso a la Avenida Intercomunal, con una isla central separando hasta cuatro canales de circulación y con la construcción de la nueva carretera Lara-Zulia, ya los autobuses no transitaban por la provincia petrolera en su viaje a Caracas ni por las curvas de San Pablo, recortando en varias horas el tiempo de viaje de Maracaibo a Caracas.

Al final de los años setenta, en un descampado de la carretera Lara-Zulia, se instalaron unos comerciantes locales con quioscos muy rudimentarios, en donde se ofrecían en venta las arepas peladas, las cachapas con queso blanco, los huevos revueltos, las empanadas de queso y papa, algunos dulces en frascos y otras delicias alimenticias que obligaban a una parada de los vehículos para la degustación de la oferta culinaria de la región.

Ese descampado estaba ubicado justo en el medio de dos salidas de la carretera Lara-Zulia, por las cuales y a través de pocos kilómetros de vías secundarias, se podía acceder a la Avenida Intercomunal. Siguiendo una de esas vías se llegaba al aeropuerto conocido como Oro Negro, que fue utilizado para vuelos nacionales en una época y luego para vuelos del personal de las empresas operadoras de petróleo. La otra salida, siendo una vía mejor catalogada como terciaria por sus malas condiciones, era conocida como la Williams.
Esta historia continuará.
Antonio Jimenez.


Un vinculo es una unión, conexión o atadura inmaterial. Los vínculos podrían ser familiares, de amistad , laborales y sociales.
En esta serie de escritos se incluyen los vínculos sanos que nutren y se descartan los vínculos tóxicos que afectan negativamente la autoestima.