Relatos (48): otros ejércitos.
- Sr Jimenez

- Apr 6
- 3 min read
En los días finales del mes de marzo del 2026, se efectuaron dos prestigiosos eventos internacionales en los Estados Unidos, con conferencias que coincidieron en sus fechas, y ambas trataron sobre el futuro de la energía. Uno de esos eventos fue el CERAWeek en la ciudad de Houston, que utilizó el lema "Convergencia y competencia: energía, tecnología y geopolítica”, y el otro evento fue la Cumbre FII PRIORITY en Miami, con el lema "Capital en movimiento", dirigida al Sur Global y otros mercados emergentes.

En el panel de los expositores se incluyeron a María Corina Machado en Houston, por ser la líder de la oposición venezolana y la actual Nobel de Paz 2025, y el evento en Miami invitó a la presidente interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, por representar a un régimen que auspicia el Sur Global.

En la exposición presencial y en perfecto ingles de María Corina Machado se propuso que debería efectuarse un rediseño completo del sistema para reconstruir a Venezuela, desmontando el modelo estatista actual que considera al sector energético como un instrumento de control político, para instalar un modelo de desarrollo que incluya una estabilidad política, el estado de derecho y las reglas claras del funcionamiento.

Ella mencionó que las reservas actuales de hidrocarburos en el país, de más de 300 mil millones de barriles, es un aval para retornar ganancias a una inversión masiva y sostenida en el tiempo, por el orden de 150 mil millones de dólares, para materializar un potencial de producción de crudo de más de 5 millones de barriles diarios.
La respuesta de los asistentes fue efusiva, dado que la líder ha sido consistente con ese planteamiento por años y no como una adaptación acomodativa para este evento.
La fugaz participación virtual de solo 12 minutos para la presidente interina Delcy Rodríguez fue tanto de su agrado en su idioma español que ella misma cortó burdamente la transmisión antes de darle respuesta a las preguntas de los asistentes.

Al régimen que representa, con dos décadas de total hermetismo y renuencia al cambio de sus políticas, se le iluminó la mente para aceptar la desideologización y la alternancia política para atraer las inversiones.
Dicho eso, la interina mostró unos gráficos con el crecimiento de la economía y de la producción de petróleo en el último quinquenio, y siendo positivos, están muy por debajo de los logros en la Venezuela de finales del siglo anterior, antes de arribar el régimen que defiende.
Para terminar su participación en la cumbre, elogió los logros del gobierno tutelado por los Estados Unidos por la modificación a la ley de hidrocarburos y la ley de amnistía, y de cómo se ha incrementado las solicitudes de empresas para participar de la actual apertura petrolera.
Finalmente, solicitó una vez más la suspensión de las sanciones para funcionarios que todavía están vigentes de parte de los Estados Unidos.
El ejército que apoyaría a María Corina en el cumplimiento de lo ofrecido en Houston está constituido en gran parte por los profesionales calificados que fueron forzados al exilio con la crisis del 2002 y entre los años 2014 y 2016.
En la actualidad, muchos de ellos especializados en actividades del sector petrolero continúan laborando en los propios campos, mientras que otros hacen la gerencia y dirección en las empresas petroleras.
En la historia del desempeño de esos profesionales existen resultados muy positivos en todas las fases de la cadena de valor de la industria petrolera, desde la exploración hasta la refinación y mercadeo del petróleo crudo y productos.
Esos profesionales han comprobado la gestión de sus empresas de la mano con reglas claras en la seguridad jurídica y en el control regulatorio del estado.
Son profesionales que tienen el know how y la experiencia para incorporarse a la Venezuela democrática y competitiva.
El ejército que acompañaría a Delcy son los mismos mercenarios de siempre, que solo han logrado mantener las políticas incompetentes del régimen, que se basa en las premisas de un estado interventor en donde las complacencias políticas y de intereses particulares han corrompido el establecimiento por muchos años.
Las acciones de este ejército de mercenarios traerían más incertidumbres para lograr capturar las reinversiones que se necesitan para revitalizar la industria petrolera.
Antonio Jimenez.

¡Excelente comparación en todos los planos; de los eventos, de las presentadoras y de los "ejércitos" de profesionales !!
El documento refleja un esfuerzo honesto y bien intencionado por pensar el futuro energético de Venezuela, y como ejercicio de reflexión tiene un alto valor.
El margen real de iniciativa para propuestas de origen venezolano que no cuenten con el respaldo —o al menos la no objeción— de Washington es hoy extraordinariamente estrecho. Este no es un detalle menor; es el marco dentro del cual cualquier iniciativa tendría que abrirse paso.
El liderazgo institucional vigente hoy día, entiéndase Delcy Rodríguez , responde a una lógica que trasciende los criterios técnicos o la legitimidad interna.
Lo que ofrece Venezuela para el futuro en materia de energía necesita de gente, procesos y tecnologías. Cualquier propuesta debe comprobar que se tiene el liderazgo y la gente, como si fueran ejércitos preparados y comprobados.