Relatos (43): el cuento.
- Sr Jimenez

- Mar 2
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Del grupo de Esteban en el condominio se destaca otro vecino a quien conocemos como el Puma, pero nada por lo relacionado con la cabellera y con los movimientos felinos de nuestro recordado cantante venezolano José Luis Rodríguez, sino para nuestra facilidad en identificarlo con las cuatro primeras letras de su apellido Pumarejo. El Puma es el cuentero del grupo, por como describe las historias de su vida, que por ser tan interesantes a veces nos hacen caer en dudas de su veracidad.
En días pasados el Puma se tomó todo el tiempo de la tertulia en la caminata matutina para, según él, hablarnos de eventos ocurrido en Munich la ciudad de Alemania, en un periodo de tiempo amplio de más de medio siglo.
El Puma inició su cuento hablándonos sobre un tema publicitado en una valla elevada detrás de un 7 eleven en una estación de combustible de Citgo en la ciudad de Miami, algo que él mismo observó en el año 1999, y en donde se mostraba el rostro de un joven con apariencia latina, quien había sido elegido para una curul en la Cámara de Representantes de la Florida de ese año. En una rápida respuesta a nuestro reproche por no lograr distinguir una relación entre la valla la Miami con la ciudad de Munich, solo atinó a hacernos una seña con su mano derecha para que aguardáramos un rato.

En la valla lo que se mostraba era la imagen del abogado llamado Marco Rubio, quien iniciaba su carrera política para el partido republicano. Según el cuento del Puma, tras ver la valla, entró a la tienda y de un televisor colgado del techo observó que se estaba transmitiendo un programa en The History Channel sobre los juegos olímpicos de verano, y justamente pudo escuchar unos comentarios en español sobre los juegos de México 1968 y de Munich 1972. El Puma al nombrar la ciudad nos aportó algunas pistas del cuento con los probables protagonistas, pero faltaban por escuchar la descripción del problema y el desenlace.
El Puma nos contó lo que interpretó del programa en sus propias palabras, en 1968 en México se les ocurrió a dos atletas levantar un brazo con un puño enguantado de negro para mostrar el “black power” en contraste con la situación tan precaria de los afroamericanos en los Estados Unidos. La improvisación hizo equivocar a uno de los dos atletas alzando el brazo izquierdo, por lo cual de ese acto se levantó una bandera más para las luchas entre las ideologías políticas, aprovechándose de ese escenario deportivo de tanta atención mundial.

En 1972 en Munich, se estrenó la transmisión satelital en directo y a todo color y la gente del mundo lo que hizo fue disfrutar como una justa venganza la actuación de Mark Spitz, un nadador americano descendiente de judíos, quien ganó siete medallas de oro. Muy pronto y antes del fin de los juegos, unos nubarrones oscuros opacaron lo de la venganza y lo deportivo, emergiendo la violencia como la verdadera vedette.
La cadena americana ABC inauguró la transmisión de la violencia en vivo a más de 900 millones de personas con la masacre palestina a la delegación deportiva israelí del 5 de septiembre, con el saldo mortal de once deportistas israelíes, un policía alemán y cinco terroristas palestinos. Eso dejó ver la evidente falla de la seguridad en la protección de los atletas que no cumplió con los protocolos apropiados para la prevención y para la reacción.

Según el cuentero del Puma, es probable que en la elección de Munich como sede de esos juegos olímpicos hayan tomado en consideración de que la ciudad era la sede permanente de unas conferencias de seguridad mundial desde 1963, que ya acumulaban nueve años antes de la ocurrencia de ese atentado. Luego del atentado, las conferencias continuaron hasta el presente año del 2026, y solo se registraron dos suspensiones en los años 90, por lo que algo muy relevante deben proveer esas conferencias, cuyas recomendaciones posiblemente hayan sido utilizadas y comprobadas muy a pesar del desastre de 1972.
Ya el cuentero que nos tenía a su merced soltó su más poderosa ofensiva en contra de nosotros al momento de que nos retó a que respondiéramos si conocíamos quien fue el orador por los Estados Unidos en la última conferencia, y precisamente en el propio día de los enamorados.
Sin esperar por nosotros, él Puma respondió que nada más y nada menos que el mismo personaje en la valla de la calle de Miami en 1999, el mismísimo Marco Rubio cuyo mensaje fue interpretado como demoledor, cuestionando al multilateralismo, defendiendo la civilización occidental y exigiendo a Europa que cumpla con sus responsabilidades de la seguridad; delineando lo que se perfila como el nuevo doctrinario pragmático del mundo.

Rubio identificó a culpables de la desindustrialización, la deslocalización profesional y la fragilidad de las cadenas de suministros, criticó a lo que describió como una secta climática por imponer cargas fiscales sin mérito suficiente, y reconoció la magnitud de la crisis migratoria. Abogó por la participación de la religión católica como la aliada para la defensa del constructo occidental.
Finalizando el tiempo para el protagonismo mañanero del Puma, nos dejó a manera de conclusión que, si Kissinger en las primeras conferencias del año 1963 buscaba el equilibrio entre las potencias, ahora Rubio apuntaba a la cohesión interna de Occidente y para él, la América Latina, haría bien en comprender que Estados Unidos no juega por migajas, y siendo que la apuesta es estratégica, quien no entienda ese tablero se quedará al margen.
La estructura del cuento quedó completada con los protagonistas, el problema y el desenlace.
Antonio Jimenez.



Es un relato interesante y bien documentado, que conecta hechos históricos y políticos con deliberada intención. Aunque la estructura resulta un poco densa por la cantidad de elementos enlazados, logra transmitir una reflexión amplia sobre distintos momentos clave de la historia reciente.
Un cuento corto escrito que puede leerse en menos de 5 minutos, podría tomar más tiempo si se describe oralmente.
Lo importante en cada caso es que se mantenga claro que en la estructura del cuento, se incluyan los protagonistas, el problema o nudo de la trama y el desenlace.